Si es para ti, sigue sin tocar nada.
Solo para reconocerla de un vistazo en la pantalla y en la hoja impresa.
Pautia no comprueba nada con esto: es lo que tú elijas, no una identificación del medicamento.
Se guarda solo en este dispositivo. Si la caja lleva la pegatina de la farmacia con tu nombre, tápala o fotografía solo la pastilla.
Es lo que verás en la pantalla de Hoy. El nombre real se guarda igual, y es el que se comparte y se imprime.
Lo que pone la caja. Cuánto se toma se indica en el paso de las tomas.
Introduce exactamente la pauta que te han indicado. Pautia la organiza, pero no calcula ni recomienda dosis.
No se contará como una toma olvidada: aparecerá para que la registres el día que la necesites.
Se aplica a todas las tomas. Si alguna lleva una cantidad distinta, tócala en la lista y cámbiala ahí.
Ahora cada toma tiene su propia cantidad. Si escribes aquí, todas pasarán a ser igual.
Pautia no suena por su cuenta: los avisos se pasan al calendario de tu móvil desde Ajustes → Enviar los avisos al calendario, y es el propio móvil quien te avisa.
Recuerda pasarlos al calendario cuando termines, o el aviso no llegará a sonar.
Se guarda como esa hora exacta, no como la franja que le quede cerca.
Sirve para dejar sin alarma una toma concreta, por ejemplo la de la noche, sin quitar las demás.
Para algo que te has tomado y no forma parte de ningún tratamiento. Queda apuntado con su hora, y no genera ninguna toma futura.
Pautia guarda la hora y te dice cuánto hace. No decide si puedes tomarte otra ni cuánto hay que esperar: eso pregúntaselo a tu médico o a tu farmacéutico.
Solo saldrá en el mensaje lo de las personas que dejes marcadas.
Así se ve un día con dos personas y tres tratamientos. Estos datos son inventados y no se guardan en ningún sitio: al cerrar esta pantalla desaparecen.
Al compartir, un paquete cifrado con la medicación de las personas que marques se guarda en un buzón nuestro, en la Unión Europea, durante 30 días como máximo. No podemos abrirlo: la clave viaja en el código, de tu móvil al de la otra persona. Las fotos no salen nunca. Puedes dejar de compartir cuando quieras y el paquete desaparece en el acto.
Está explicado entero en el punto 3.12 de la política de privacidad.
Si lo que compartes es la medicación de otro adulto —tu madre, tu pareja—, díselo. Son sus datos, no los tuyos.
Que la otra persona apunte con la cámara de su móvil a este código. Se abrirá Pautia y quedará compartido.
Apunta con la cámara del otro móvil a este código, o mándate el enlace. Los datos van directos de un aparato al otro: no pasan por ningún servidor.
Pega aquí el enlace que te has mandado desde el otro aparato. Lo que llegue se junta con lo que ya tengas: no se borra nada.
Apunta a la caja del medicamento
La letra grande necesita sitio: la semana se parte en dos hojas, de lunes a jueves y de viernes a domingo. Cada una dice qué días lleva.
Se abrirá el diálogo de impresión de tu navegador: elige "Guardar como PDF" como destino.
Pautia no está en App Store ni en Google Play: se instala desde este mismo navegador. Al hacerlo queda guardada en tu dispositivo, ocupa muy poco y se abre como una app más, a pantalla completa y sin conexión.
¿Se te atasca algún paso? En la guía de instalación están estos mismos pasos con dibujos que señalan el botón exacto, y qué hacer si algo no sale como aquí.
¿Se lee bien este texto?
Elige el tamaño que mejor veas. Puedes cambiarlo cuando quieras en Ajustes.
Apunta cada tratamiento con sus medicamentos y horarios, y Pautia te dice exactamente qué toca hoy. Tuyos y de quien cuidas.
Es una herramienta para organizarte, no un dispositivo médico. No decide ni recomienda qué tomar, en qué dosis ni durante cuánto tiempo: eso lo dice tu médico o tu farmacéutico, y tú lo apuntas aquí. Los avisos dependen del calendario de tu dispositivo y pueden fallar. Ante una urgencia, llama al 112.